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Una ceremonia en la que no falta de nada

resuntex

Sin duda cuando cada uno en particular quiere celebrar algo bonito siempre se intenta buscar un sitio en el que se haga lo más bonito posible, por supuesto los detalles en este tipo de eventos son muy importantes y debemos saber que aún tratándose de nuestra familia seguro que nos lo revisan todo hasta con lupa para después poder hacer los típicos comentarios que desde luego no vienen a cuento. Seguro que a más de una le ha pasado que su suegra siempre está al acecho cual ave en busca de su presa, esperando cualquier tipo de fallo para enseguida contarlo, es verdad que son como carroñeros que parece que disfrutan terminando las migajas del pastel y haciendo ver que si lo hubiera preparado ella hubiera estado mejor. Pues bien como yo tengo una suegra igualita a la descrita anteriormente debo decir que en la comunión de mi hija desde luego no iba a consentir que fuera ella la protagonista, eso desde luego.

Está bien que le comprara el vestido pero de ahí a querer preparar la ceremonia sin duda por ahí no pasaba y desde luego así fue, la mantuve al margen durante todo el tiempo, es más no supo lo que había hasta el último momento. Contratamos un salón grande y la verdad que queríamos contratar un catering en el que estuviéramos descuidados en todo momento, además nos habían hablado de uno que funcionaba muy bien y que tenía un montón de camareros que atenderían estupendamente todo el banquete, pues así fue nos pusimos en contacto con ellos y elegimos el menú que íbamos a tomar. Pero cuál fue mi desanimo cuando vi que el salón nos daba las mesas y sillas sin vestir, no es que fueran feas, pero la verdad que con una buena mantelería, servilletas y unas fundas de sillas estarían sin duda mucho mejor, por lo que me tocaba ponerme en contacto con una empresa de textiles para hosteleria donde podría encontrar todo lo que andaba buscando y desde luego así fue. La encontré por internet y enseguida me atendieron de manera muy amable y no solo eso sino que gracias a su experiencia me supieron aconsejar de cómo quedaría mejor y no dudé en hacerles caso, el salón quedó de lujo y lo más importante es que los buitres se quedaron con la boca abierta y yo desde luego llena de satisfacción.