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Mudanzas por trabajo

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Cuando estaba mirando un poco más sobre las mudanzas para poder escribir este artículo me he dado cuenta que son muchas las personas que se mudan por culpa del trabajo que las que lo hacen por placer o por cambiar de aires. Ahora que llevamos poco curso te das cuenta de los niños que faltan este año por culpa de que a sus padres los han trasladado a otra ciudad y no les queda más remedio que coger sus pertenencias y marcharse donde saben que tienen el pan de cada día. Es ahora cuando he recordado cuando yo era pequeña y nos tuvimos que mudar por el mismo motivo, recuerdo que la empresa en la que trabajaba  mi padre en esos años estaba en pleno auge y estaba abriendo sucursales en toda España y claro como mi padre era uno de los socios minoritarios es que nos tocó a nosotros realizar una mudanza en zaragoza sin preguntarnos si estábamos de acuerdo o no, en ese momento eran lentejas que es lo que siempre nos decía mi madre cuando no queríamos hacer algo.

Es entonces cuando tuvimos que empezar a desmontar nuestra casa y recuerdo que la casa estaba hecha una jauría a mi madre le entraron los nervios y ella iba sacando cosas y en vez de ir guardando en cajas lo iba amontonando donde encontraba un hueco libre, hasta que los huecos dejaron de estar vacios y por la casa apenas se podía andar, recuerdo que cuando mi padre llegó porque tuvo que viajar creyó que le daba algo, fue entonces cuando ni corto ni perezoso llamó a una empresa de mudanzas que llegó a casa en menos que canta un gallo, de verdad mirad si han pasado años y aun recuerdo a los hombres que llegaron con unos monos de trabajo blancos ir metiendo en papel de embalar todas nuestras cosas, desmontando muebles, recuerdo que nos fuimos al colegio y cuando regresamos apenas quedaba nada, los rincones estaban vacios y ya se podía caminar abiertamente por cualquier estancia de la casa, la verdad que se nota cuando las personas saben realizar su trabajo, en pocos días ya estaba todo en nuestra nueva ciudad colocado en casa como mi madre quería, la paz reinó y la verdad que aunque el traslado fue duro tengo que decir que tengo muy buenos recuerdos de aquella mudanza y de todo lo que trajo consigo.