General

Elegir alimentos sin azucares

Hay que evaluar los alimentos en su conjunto y, en este caso, los alimentos ultraprocesados, que muchas veces llevan azúcar, tienen una cosa inherente y es que nos cambian la conducta. Están ricos y nos crean de alguna manera dependencia. Eso de “cuando haces ‘pop’, ya no hay ‘stop'” sucede con los alimentos dulces. Para ello es importante recurrir a alimentos sin azúcares añadidos, lo más naturales posibles. Existen páginas web que venden este tipo de productos para desayunos; por ejemplo https://fitstore.es/desayunos.

 

Entonces, que nos echen la culpa de “es que eres tú el que te pasas con los cereales. Yo dije 25 gramos no 25 segundos”. Claro, es que lo estás vendiendo en un formato que da pie a que la gente se pase. O el argumento que muchas veces se ha esgrimido de “no, es que todo en exceso es malo”. Mira no, todo en exceso no es malo. Y las cosas en el mismo exceso no son igual de perjudiciales. Estamos todavía a ver si nos ingresa alguien con diabetes 2 por pasarse con coles de Bruselas. Y eso no está pasando.

 

Entonces, jugamos con alimentos que pueden crear alta dependencia y le exigimos a la gente que los consuma en moderación. Y eso es bastante engañoso. Es como “sí, sal a fumar, le das dos caladas y te vuelves para dentro”. Eso no va a suceder. Si además estos alimentos que están utilizando esta argumentación se normalizan en tu entorno, en tus instituciones, se dan en sanidad pública, se dan en los hospitales, se dan en la restauración colectiva, se empiezan a dar en las guarderías y en los menús escolares, la gente acaba aceptándolo.

 

¿Por qué? Porque está completamente normalizado. Si, por ejemplo, el etiquetado facilita que un alimento pueda evadir de alguna manera la cantidad de azúcar que tiene, lo va a utilizar. Ese es el efecto cacao en polvo, que yo le digo que es azúcar pintado de marrón. El cacao en polvo tiene un 78 a 80 % de azúcar. Pero nos lo venden como un desayuno alto en zinc, alto en vitaminas. Vamos, es como si yo te digo: “Vale, el coche está roto, pero te he puesto un ambientador de pino”. No vale absolutamente para nada.